El médico pide una prueba concreta y toca localizar un centro que la realice: análisis clínicos, ecografía, electrocardiograma o estudio de la marcha.
Tras un accidente o durante un embarazo, esa búsqueda dispersa el seguimiento entre varios sitios.
- — No sabes qué centro realiza tu ecografía o análisis genético
- — El seguimiento tras un accidente queda repartido en varios sitios
- — Un tratamiento estético empieza sin diagnóstico previo