Muchos adultos de León evitan sonreír en fotos por dientes torcidos o separados, y esa incomodidad se nota en gestos y conversaciones.
La duda de si el aparato se verá demasiado hace posponer la consulta año tras año.
- — Apiñamiento, separación o dientes torcidos que molestan al hablar
- — Miedo a que los brackets se noten en el día a día
- — Familias que retrasan la primera revisión del niño